Mi nombre es Ángel Aguilar Cruz, mi
profesión de origen es Ing. Mecánico Electricista. En éste nuevo relato en el
enriquecimiento de mi confrontación con la docencia una vez recopilado
información de los puntos de vista de mis compañeros de grupos, he adquirido
nuevas perspectivas sobre la función de ser docente. La mayoría coincidimos en
la importancia de nuestra profesión, en estar actualizado sobre los avances
tecnológicos para su aplicación en la educación, la implementación de diálogos
abiertos con nuestros grupos de alumnos, el aprovechamiento al máximo de los
recursos materiales disponibles, el empleo de técnicas y estrategias en la
docencia, el aprovechamiento del tiempo. Es muy importante ser un buen
interlocutor, resolver problemas de disciplina de manera sustentada en el
respeto y comprensión.
La reforma pedagógica de hoy su principal fin
es el de mejorar el aprendizaje de los
alumnos y una oportunidad para el docente de encontrar nuevas formas de
comunicación.
Nosotros como docentes y nuestros alumnos
debemos descubrir juntos nuestros potenciales, fijarnos metas en la vida,
reconocer nuestro propio esfuerzo y el de los demás, rompiendo las barreras de
nuestras limitaciones, ser sabios para guiar a nuestros alumnos y a nosotros
mismos en el ámbito profesional, en este mar de conocimientos científicos y
tecnológicos para explicar el mundo que nos rodea. En el momento preciso es
importante reconocer si tenemos problemas en la enseñanza y si es así volver a
nuestros fundamentos sobre los temas y estrategias de clase desde el punto de
vista de docente y no como estudiante de magisterio.
Para muchos puede ser que no tengamos una
vocación clara como docentes ya que nos preparamos de acuerdo a nuestras
especialidades para servir en otras áreas ajenas a la educación y, por ello
podemos presentar crisis de identidad, debemos aceptar esta realidad y tomarla
no como un fracaso sino como un reto de demostrarnos a nosotros mismos que
somos capaces de rendir buenos frutos con nuestros alumnos, pero si no
aceptamos ésta realidad y le hacemos frente como debe de ser dañaremos a nuestros jóvenes y podríamos truncar muchos
de sus sueños y pretensiones en su vida.
Por eso es muy importante tener en
cuenta lo que se puede decir y lo que se puede hacer en una clase, saber cuándo
debemos hablar y cuando quedarnos callados frente al grupo.
Compañeros
hay tanto que decir, tanto que comentar pero lo importante de todo es tener en
cuenta que los alumnos nos necesitan y que nosotros necesitamos a nuestros
alumnos. En conclusión somos un solo equipo donde quiera que nos encontremos a
lo largo y ancho de éste país, formemos parte de cualquier institución
educativa el fin de todo es formar gente preparada, buena y sobre todo capaz y
profesional. Necesitamos hacer bien las cosas, somos docentes.
Ángel
Aguilar Cruz